miércoles, 16 de diciembre de 2015

1-54.- Sigue la dualidad.

si Dios es infinitamente perfecto y nos ama infinitamente, ¿por qué crear el hambre y la peste, la guerra y la enfermedad, los terremotos, los tornados, los huracanes y todo tipo de desastres naturales; por qué los estados de profunda frustración personal y las calamidades mundiales?
La respuesta a esta pregunta reside en el más profundo misterio del universo y el más alto sentido de la vida.
Yo no manifiesto Mi bondad si sólo creo lo que llamáis perfección en torno a vosotros. Yo no demuestro Mi amor sino permito que vosotros demostréis el vuestro.
Como ya he explicado, no se puede demostrar amor en tanto no se haya demostrado no amor. Una cosa no puede existir sin su contraria, excepto en el mundo de lo absoluto. Sin embargo, la esfera del absoluto no era suficiente ni para vosotros ni para Mí. Yo existía allí, en el siempre, y de ahí procedéis también vosotros.
En el absoluto no hay experiencia; sólo conocimiento. El conocimiento es un estado divino, pero la más grandiosa alegría está en el ser. Ser es algo que se alcanza únicamente por la experiencia. En esto consiste la evolución: conocimiento, experiencia, ser. Esta es la Santísima Trinidad; Dios Trino.
Resultado de imagen de conocimiento, experiencia y ser
Mi interpretación_

Todo lo existente en el universo es de naturaleza dual.  Veamos ahora una circunstancia: la naturaleza dual, o todo lo relativo,  está presente en todas las circunstancias universales, pero existen elementos que parecieran tener carácter absoluto.  Esto sucede porque no tenemos el conocimiento completo de ese elemento. Veamos un ejemplo: tenemos a la suma de 2 + 2  = 4 como algo absoluto, pero en el sistema de enumeración en base 3 no existe el 4.  Es decir: 0 – 1 – 2 – 3 – 10 – 11 – 12 – 13 – 20 … etc.  no existe el 4.  Luego en ese sistema de enumeración con base 3,  2 + 2  = 10 porque es el número que le sigue al 3.
La lógica pudiese tenerse como absoluta, pero es dual.


Veamos ahora esta idea: Dios, en un principio, siendo La Nada, en virtud de su esencia, proclamó la primera palabra (Juan 1:1.En un principio era la palabra…) dándose cuenta de su esencia. Se dio cuenta que su pensamiento era, y sigue siendo, infinito porque un ser que era nada no podía tener un pensamiento finito: uno, dos, tres o cuatro, etc.  Su pensamiento llegaba hasta el infinito. Y ese Dios, esa Nada, vio la posibilidad de comprobar ese conocimiento a través de algo material. Y eso hizo.  Se creó entonces El Todo.  Y ese todo no pudo tener carácter absoluto, porque lo absoluto solo tiene un grado de libertad: ser absoluto, y una sola graduación: ser infinitamente perfecto.  De tal manera que se hizo a la dualidad y apareció la gradualidad de las cosas. Lo positivo y lo negativo y entre ellos el equilibrio o desequilibrio.   Pero, siendo Dios el ser dual que es, el alfa y el omega, entonces ese es tu signo por ser hijo libérrimo de Él.   Pero, la cuestión es que más te das cuenta de las cuestiones negativa o que no te benefician que las que representan para ti una alegría y un gozo. Tú también eres el alfa y el omega.

No hay comentarios:

Publicar un comentario