martes, 21 de julio de 2015

Análisis 1-1-53.- Somos una parte divina del todo.

1-53.- Somos una parte divina del todo divino.

Vosotros sois, siempre habéis sido y siempre seréis, una parte divina del todo divino, un miembro del cuerpo. He aquí por qué el acto de reunirse con el todo, de volver a Dios, se llama remembranza. Verdaderamente decidís re-membrar Quienes Realmente Sois, o reuniros  junto con las diversas partes de vosotros para experimentar el todo de vosotros; es decir, el Todo de Mí.
Vuestra tarea en la Tierra, por lo tanto, no es aprender (puesto que ya sabéis), sino re-membrar Quienes Sois. Y re-membrar quienes son todos los demás. He aquí por qué una parte importante de vuestra tarea consiste en recordar a los demás (es decir, recordarles a ellos y acordarse de ellos), de modo que también puedan re-membrar.
Todos vuestros maravillosos maestros espirituales han hecho precisamente esto. Este es vuestro único objetivo. Es el único objetivo de vuestra alma.

Completo esta parte con un párrafo del Libro Blanco que se colige de este asunto: ¿quién eres tú?

Has llegado a ser lo que eres en la inmensidad del tiempo, al vivir vida tras vida. Y con cada una de esas experiencias has acumulado la sabiduría que te ha permitido dar forma a la belleza y singularidad que tú eres.  Eres demasiado valioso, demasiado hermoso como para haber sido creado con el fin de vivir tan sólo en un instante de la eternidad del tiempo.

¿Crees acaso que tus padres te crearon? Tu madre y tu padre son tus padres genéticos, pero no te crearon.  En un entendimiento mayor, ellos son tus hermanos queridos, y tú eres, en verdad, tan viejo como ellos, ya que todas las entidades fueron creadas en el mismo momento.  Todas nacieron cuando Dios, el gran y magnífico pensamiento, se contempló a sí mismo y se extendió hasta la brillantez de la luz.  Ese fue tu comienzo, y tu nacimiento.  Tu verdadero Padre es Dios, el principio Madre/Padre de toda la vida.    Ramtha.

Análisis 1-1-52.- Eres esencia de Dios.

1-52.- Somos, sencillamente esencia de Dios.
Dios dice:

-Quédate con esa idea.
Por supuesto, no hay ninguna manera de que no seáis quienes sois y lo que sois; simplemente lo sois (espíritu, puro, creador), siempre lo habéis sido y siempre lo seréis.
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Mi interpretación: He aquí el por qué venimos una y otra vez.  Somos seres inmortales. Venimos a experimentarnos, como lo que somos: seres razonables.  Y aquí introduzco un elemento nuevo. Estamos ahora en una tercera forma de existencia: el ser humano, el ser con consciencia de sí mismo y con consciencia de ser hijos de Dios.  Por eso es que registramos toda nuestra evolución en el alma.
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Sigue diciendo Dios:

-Así pues, hicisteis lo mejor que podíais hacer. Procurasteis olvidar Quienes Sois Realmente.
Una vez entrados en el universo físico, renunciasteis a vuestro recuerdo de vosotros mismos. Eso os permite decidir  ser Quienes Sois, en lugar de encontraros simplemente siéndolo, por así decir.
Es en el acto de decidir ser, y no en estar siendo simplemente lo que sois, una parte de Dios, en el que os experimentáis a vosotros mismos como siendo con tal decisión, que es lo que, por definición, es Dios. Sin embargo, ¿cómo podéis decidir respecto a algo sobre lo que no hay ninguna decisión? No podéis no ser Mi descendencia por mucho que os empeñéis; pero sí podéis olvidarlo.
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He aquí la razón por la que hemos siempre nacido con nuestra mente en blanco.  De esta manera experimentamos una y otra vez la realidad.   Pero nunca de manera idéntica.  Hay algo que varía cada vez, de manera evolutiva, y es el alma.   Porque el alma va recogiendo tu evolución hacia el amor, hacia lo que muchos llaman iluminación.   Por eso se dice, “no juzguéis al prójimo, porque tiene muchas vidas para llegar hasta Mí. Dios.” 

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sábado, 18 de julio de 2015

Análisis 1-1-51: La Dualidad

1-51.- Continúa la dualidad.

Llevado a sus últimas consecuencias lógicas, no podéis experimentar a vosotros mismos como lo que sois hasta que os hayáis enfrentado a lo que no sois. Este es el propósito de la teoría de la relatividad y de toda la vida física. Por eso es por lo que no sois tal como vosotros os habéis definido.
Ahora bien, en el caso del conocimiento último - en el caso del conocimiento de vosotros mismos como siendo el Creador -, no podéis experimentar vuestro propio Yo como creador a menos que - y hasta que - creéis. Y no podéis crearos a vosotros mismos en tanto no os des-creéis a vosotros mismos. En cierto sentido, tenéis primero que “no ser”, con el fin de ser. ¿Me sigues?

Mi interpretación:

Para interactuar en un mundo no puede ser bajo un acto absoluto o monoico, sino bajo un acto relativo o dual.   
Bajo un acto monoico, como la palabra lo dice, todo sería monótono, bajo un mismo cariz.  Si conociéramos solamente el amor no nos daríamos cuenta de que existe el amor, porque no hay con que diferenciarlo, compararlo o conocerlo.  Por lo tanto, para experimentar la vida solamente es posible bajo la dualidad. El amor lo conocemos porque conocemos su contrario, lo que se expresa a través del temor.   El amor conlleva a la humildad, a los sentimientos de afecto, cariño, amistad, simpatía, respeto, disciplina, alegría y verdad.  El temor conlleva a la mentira, a los sentimientos de odio, rencor, hostilidad, aversión, apego, devoción interesada, envidia.   Todo esto en cuanto a los sentimientos.  Pero también se cumple en cuanto a lo físico: la izquierda y la derecha, arriba y abajo, acción y reacción, etc.

Tanto uno como lo otro son parte del tinglado de esta gran obra llamada la Obra de Dios.

Prof. Elio Verde

Análisis 1-1-50.- La creación del mundo material.

1-50.- ¿Por qué Dios ha creado el mundo material?
Y sigue hablando Dios:

-Con este plan, vosotros, en cuanto espíritu puro, entraríais en el universo físico recién creado. Y ello porque lo físico es la única manera de conocer experiencialmente lo que se conoce conceptualmente. Esta es, en efecto, la razón por la que he creado el cosmos físico para empezar, así como el sistema de relatividad que lo gobierna, y toda la creación.

Una vez en el universo físico, vosotros, Mis hijos espirituales, podéis experimentar lo que sabéis de vosotros mismos; pero primero habéis de pasar por conocer lo contrario.   Para explicarlo de una manera sencilla, no podéis conoceros a vosotros mismos en vuestra grandeza a menos que - y hasta que - seáis conscientes de vuestra pequeñez. No podéis experimentar lo que vosotros llamáis importante a menos que también paséis por conocer lo insignificante.

Mi interpretación:

El universo creado, tal como es, es la concreción de lo que Dios en un principio conocía en su sabiduría infinita. Tenía que comprobar y sentir todo lo que Él conocía. O mejor dicho, lo que todos conocemos.  

Y te voy a demostrar ahora, bajo la divina lógica que tú eres lo mismo que el Dios Divino.   ¿Acaso tú crees que tú has bajado del Cielo (de la quinta densidad, la cual has visitado muchas veces, un sitio muy divino por cierto) porque , como persona, deseaste hacerlo?.  ¿Para cumplir con lo que debías cumplir en tu línea de vida y acumular lo que se ha estipulado en tu alma (alma-cén de conocimientos)?   No, si tu hubieses sido, tú y solamente tú, una individualidad, no habrías bajado.   Has bajado como partícula de Dios, como brizna de Dios, con el fin de experimentar el alfa y el omega. ¿O acaso te obligaron?... es sabido sobremanera que tú decidiste venir, que tú sabías todo lo que te esperaba….


Prof. Elio Verde

Análisis 1-1-49.- La demostración de lo ya sabido.

1-49.- La demostración de lo ya sabido.

Dios dice:  
-Sólo había un modo de que Yo motivara a todos Mis hijos espirituales a conocerse a sí mismos como partes de Mí, y era simplemente diciéndoselo. Y eso hice. Pero, como puedes ver, no era suficiente para el Espíritu conocerse simplemente como siendo Dios, o parte de Dios, o hijo de Dios, o heredero del Reino (o cualquier mitología que quieras utilizar).

Como ya he explicado, conocer algo y experimentarlo son dos cosas distintas. El Espíritu anhelaba conocerse experiencialmente (¡como Yo hice!). La conciencia conceptual no era suficiente para vosotros. Así, ideé un plan. Es la idea más extraordinaria de todo el universo; y también la colaboración más espectacular. Digo “colaboración” porque todos vosotros estáis en esto conmigo.

Mi interpretación: 

ERES LA GRAN DIVINIDAD:
Hemos sido creados a imagen y semejanza del Padre, de El Todo, claro que no podemos crear universos como Él, pero ya en su tiempo lo hicimos, no como individualidad, sino como El Todo que somos, que al ser divididos en infinitas partículas, ahora somos El Uno.
Somos una trinidad, tal cual como lo es Dios. Materia, espíritu y alma.  Materia que son las entidades como tú, como el otro, como los otros y las otras cosas.  Todo lo que sea material.  Todos nosotros y todos ellos son seres vivientes.  Todos tienen una concepción, un nacimiento, una juventud, una vejez y una muerte.  El espíritu que es inmortal y cuya vejez se remonta a la edad del universo y el alma que es la acumulación (almacén y almanaque) de todo cuanto sea comprobado en la experiencia misma que tú has tenido.  Es la gran trilogía divina de tu presencia y esencia universal. Y así es que, pese a ti, eres el gran ser magnífico y divino, jamás creado.  Solo que te han dicho que eres alguien común, terrenal y, a veces, un pobrecillo, y te has creído tal cuento.   Eres un ser perfecto, solo que porque tienes algo más allá de la gran belleza del espíritu, el ego, y que el ego te hace conocer el alfa y el omega, entonces crees que eres menos que divino, que eres imperfecto.   Veamos un aspecto matemático, la transitividad: si el universo es perfecto y tú eres parte del universo, eso implica que tú eres perfecto. A->B^B->C, entonces, A->C.

LA COMPROBACIÓN DE LO YA CONOCIDO:
Otro análisis es el siguiente: La Nada en un principio tenía un conocimiento el cual no era único: Yo soy el que soy, porque sino no tuviera que transformarse y ser lo que ahora es.   El conocimiento de La Nada no puede ser 1, 2, 3, 4, etc., es decir un número finito, porque todo lo de La Nada es cero o infinito.  No puede ser nada porque entonces sería un elemento vacío, no creativo ni evolutivo.  Entonces todo esto implica que el conocimiento de La Nada desde un principio era infinito.  Pero, siendo yo, esa Nada, no me quedaría ni conformaría con la sabiduría nada más.  Me atrevería en virtud de mi esencia a comprobar dicha sabiduría.  Bueno! fue eso lo que hizo Dios. Lo que hiciste tu, lo que hicimos todos.  Comprobar nuestra infinita sabiduría.  Solo que Dios se dividió en infinitas partículas para poder experimentar las, también, infinitas posibilidades y potenciales que les eeran y son inherentes.  Y para comprobarlo, creó al universo infinito.


MSc. Elio Verde

domingo, 5 de julio de 2015

Análisis 1.1.48.- Eres parte integral de Dios.

1-48.- Eres parte integral de Dios.

Mi divino propósito al dividirme era crear suficientes partes de Mí como para poder conocerme a Mí mismo experimentalmente. Sólo hay una manera en que el Creador puede conocerse experiencialmente en cuanto Creador, y es creando. Así, di a cada uno de los innumerables partes de mí (a todos mis hijos espirituales) el mismo poder de crear que Yo poseo en su totalidad.

A eso es a lo que se refiere vuestra religión cuando afirma que fuisteis creados “a imagen y semejanza de Dios”. Esto no significa, como han dicho algunos, que nuestros cuerpos físicos sean iguales (aunque Dios puede adoptar cualquier forma física que quiera para un determinado propósito). Significa que nuestra esencia es la misma. Estamos hechos de la misma sustancia. ¡SOMOS la “misma sustancia”! Con las mismas propiedades y capacidades, incluyendo la capacidad de crear realidad física de un soplo.

Mi propósito al crearos a vosotros, Mi descendencia espiritual, era conocerme a Mí mismo como siendo Dios. No tenía modo de hacerlo, salvo a través de vosotros. Así, se puede decir (y se ha dicho muchas veces) que Mi propósito respecto a vosotros es que vosotros os conozcáis como siendo Yo.


Mi interpretación:  -En un principio era el vacío.  Y no había dos vacíos ni infinitos vacíos. Era solo uno y nada más que uno.  Esa es la Unidad. Y de la Unidad, para ir de La Nada a El Todo (El universo) tiene que seguir existiendo como tal: como Unidad. Por lo tanto las partes de ese todo: tú, tu nevera, tu apartamiento y todo lo demás no son cosas inconexas.   Todos ellos forman parte de un Uno, de una unidad total, de tal manera que la modificación de una parte modifica al todo, o a El Todo.   Y el Universo no es cosa distinta que Dios, tú no eres cosa distinta que Dios.  Todo es Dios. Por lo tanto, por eso es que se te dice que estás hecho a imagen y semejanza de Dios. Hay algo que me llama a la reflexión y dice así: ¿Quieres ver a Dios? Anda y busca un espejo y velo ahí.

Por lo tanto tus experiencias son las experiencias de Dios.  ¿No te han dicho que cuando la gente muere, su vida pasa como una película en el término de segundos? No están dándole repaso a la vida: está entregando toda su experiencia en esa vida a Dios.

sábado, 4 de julio de 2015

Análisis 1-1-47.- Somos hijos de Dios en un amplio sentido.

1-47.- Somos “hijos de Dios” en un amplio sentido. 

Y continúa Dios diciendo: -Al dar el universo como una versión dividida de Sí mismo, Dios produjo, a partir de la energía pura, todo lo que ahora existe; tanto lo visible como lo invisible.
En otras palabras, no sólo se creaba de este modo el universo físico, sino también el universo metafísico. La parte de Dios que forma el segundo término de la ecuación “Soy - No Soy” explotó también en un infinito número de unidades más pequeñas que el conjunto. A estas unidades de energía las llamaríais espíritus.
En algunas de vuestras mitologías religiosas se afirma que “Dios Padre” tiene muchos hijos espirituales. Este paralelismo con la experiencia humana de la vida que se multiplica parece ser el único modo de que las masas puedan captar en realidad la idea de la súbita aparición - la súbita existencia - de innumerables espíritus, comprendiendo la totalidad de Mí, son, en un sentido cósmico, Mí descendencia.

Mi interpretación: El universo, en todos sus niveles, tanto materiales como inmateriales, tiene como emoción fundamental el amor. De ahí tanta belleza d
en las cosas.  Otra característica del universo es su dualidad con el fin de que lo que se vea como hermoso tengo su referente que es lo no hermoso y que lo que para ti es positivo sea negativo para otro y puedas referenciar al positivo con respecto al positivo, y también que las cosas que tú consideres negativas tengan dentro de ti también su referencia positiva.  

Ese universo, con todas estas características, no quiso ser visto desde una sola perspectiva, es decir desde un ser único, indivisible y solitario.   Esta vez Dios quiso expresarse de infinitas formas, que mejor enuncio, como infinitas líneas de vida.   Esas infinitas líneas de vidas están expresadas tanto en los individuos inanimados como los animados, en los materiales e inmateriales. 

De ahí los siete niveles de vida que se observan.  El primer nivel de vida, al cual consideramos inanimado tiene tanta vida como cada uno de nosotros. Todo objeto tuvo su proceso de gestación, tal cual como lo tuviste tú. Por ejemplo, un vaso de vidrio tiene su período de gestación en la arena blanca cernida, mezclada y horneada hasta convertirla en vidrio fundido.   El artesano la echa en el molde y, he ahí que nace el vaso.  Ese vaso tiene su juventud, su adultez y al final muere al quebrarse o estillar su borde.
De tal manera que todo, de modo definitivo, tiene vida.  Y aquí lo dice más claro: Dios se expresa a través de innumerables espíritus, comprendiendo la totalidad de Mí, y son, en un sentido cósmico, Mí descendencia. 
Luego como conclusión tenemos: que todo, absolutamente todo, es parte integral de Dios.