1-1-2.- Intrigado, le pedí a Dios que me lo explicara
mejor. Y esto es lo que dijo:
En primer lugar, vamos a
cambiar la palabra hablar por la palabra comunicarse. Es un término
mucho mejor; resulta más completo y más apropiado. Cuando tratamos de hablar a
otros - tú a Mí, Yo a ti -, inmediatamente nos vemos restringidos por la
increíble limitación de las palabras. Por esta razón, no me comunico únicamente
con palabras. En realidad, rara vez lo hago. Mi modo usual de comunicarme es
por medio del sentimiento.
Ley #1-2 CCD1: DIOS POCAS VECES HABLA.
Dios rara vez utiliza las palabras
como medio de comunicación por su increíble limitación. Nunca Dios, de manera
personal, nos hablará a través de los oídos. A menos, que encomiende a otro a
decirte lo que es mejor para ti. Es
decir, de manera indirecta. Generalmente
Dios te habla a través de una “inquietud” en tu corazón, un sentimiento de amor
o una “vocecita” que oyes muy quietamente en tu mente.
Experiencia #2: Esta
experiencia no es tan rara en Dios. Y se
experimenta de la siguiente manera: cuando se está yendo a través del Cristo
hacia el Padre, es decir, cuando se ha avanzado en el estudio de este libro
tanto visualmente como por audios, se oye en ciertos momentos que Dios está
hablando con nosotros. Sus respuestas son muy claras en el pensamiento y bajas
en volumen. No es una conversación
audible por los oídos sino a nivel mental.
Es una conversación tranquila y amable, seria y responsable.
Nota complementaria:
Esta vez damos el significado de Alma.
Alma: Ramtha lo considera como "«el Libro de la Vida», en el que el viaje completo de la involución y evolución del individuo se graba en forma de sabiduría". Tiene, también, un significado aliado a la palabra almanaque. Yo lo interpreto como la memoria espiritual del ser a través de todas sus vidas. Esto de "todas sus vidas" tiene que ver con la reencarnación.
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