viernes, 1 de mayo de 2015

Análisis 1-1-37.- La mayor gloria y la mejor emoción: el amor.

1-37.- Meta: Alcanzar la mayor gloria a través del amor en el Yo Soy.

Pregunta Neale:
Dices que, si yo elijo siempre la acción impulsada por el amor, entonces experimentaré plenamente la gloria de quien soy y quien puedo ser. ¿Quieres explicármelo con más detalle, por favor?

Responde Dios:
"Existe únicamente un propósito para toda la vida, y es, para vosotros y para todo lo que vive, experimentar la gloria más plena.
Todo lo que decís, hacéis o pensáis está subordinado a esta función. Vuestra alma no tiene que hacer nada más que eso, y no quiere hacer nada más que eso.
Lo maravilloso de este propósito es que nunca termina. Un fin es una limitación, y el propósito de Dios carece de este límite. Debe llegar un momento en el que os experimentéis a vosotros mismos en vuestra gloria más plena, y en ese instante imaginaréis una gloria aún mayor. Cuanto más seáis, más llegaréis a ser, y cuanto más lleguéis a ser, más podréis ser todavía.
El secreto más profundo es que la vida no es un proceso de descubrimiento, sino un proceso de creación.
No os descubrís a vosotros mismos, sino que os creáis a vosotros mismos de nuevo. Tratáis, por lo tanto, no de averiguar Quienes Sois, sino de determinar Quienes Queréis Ser.

Mi interpretación:
Experimentar la mayor gloria cada vez más a través del amor.


El propósito de Dios es conocer lo sabido. Es decir, Dios debe experimentarse como Todo-lo-que-hay.  Que eso que es Él es cierto.  Pero Dios viene de La Nada y es Todo lo que es.   Y su conocimiento es infinito. Pero ese conocimiento infinito no está demostrado, ni experimentado, porque precisamente viene de La Nada.   Y eso es lo que hace Dios: experimentarse.   Pero esta vez, Dios ha tomado como la emoción base de su dimensión: el amor. 

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