sábado, 18 de julio de 2015

Análisis 1-1-51: La Dualidad

1-51.- Continúa la dualidad.

Llevado a sus últimas consecuencias lógicas, no podéis experimentar a vosotros mismos como lo que sois hasta que os hayáis enfrentado a lo que no sois. Este es el propósito de la teoría de la relatividad y de toda la vida física. Por eso es por lo que no sois tal como vosotros os habéis definido.
Ahora bien, en el caso del conocimiento último - en el caso del conocimiento de vosotros mismos como siendo el Creador -, no podéis experimentar vuestro propio Yo como creador a menos que - y hasta que - creéis. Y no podéis crearos a vosotros mismos en tanto no os des-creéis a vosotros mismos. En cierto sentido, tenéis primero que “no ser”, con el fin de ser. ¿Me sigues?

Mi interpretación:

Para interactuar en un mundo no puede ser bajo un acto absoluto o monoico, sino bajo un acto relativo o dual.   
Bajo un acto monoico, como la palabra lo dice, todo sería monótono, bajo un mismo cariz.  Si conociéramos solamente el amor no nos daríamos cuenta de que existe el amor, porque no hay con que diferenciarlo, compararlo o conocerlo.  Por lo tanto, para experimentar la vida solamente es posible bajo la dualidad. El amor lo conocemos porque conocemos su contrario, lo que se expresa a través del temor.   El amor conlleva a la humildad, a los sentimientos de afecto, cariño, amistad, simpatía, respeto, disciplina, alegría y verdad.  El temor conlleva a la mentira, a los sentimientos de odio, rencor, hostilidad, aversión, apego, devoción interesada, envidia.   Todo esto en cuanto a los sentimientos.  Pero también se cumple en cuanto a lo físico: la izquierda y la derecha, arriba y abajo, acción y reacción, etc.

Tanto uno como lo otro son parte del tinglado de esta gran obra llamada la Obra de Dios.

Prof. Elio Verde

No hay comentarios:

Publicar un comentario