sábado, 18 de julio de 2015

Análisis 1-1-49.- La demostración de lo ya sabido.

1-49.- La demostración de lo ya sabido.

Dios dice:  
-Sólo había un modo de que Yo motivara a todos Mis hijos espirituales a conocerse a sí mismos como partes de Mí, y era simplemente diciéndoselo. Y eso hice. Pero, como puedes ver, no era suficiente para el Espíritu conocerse simplemente como siendo Dios, o parte de Dios, o hijo de Dios, o heredero del Reino (o cualquier mitología que quieras utilizar).

Como ya he explicado, conocer algo y experimentarlo son dos cosas distintas. El Espíritu anhelaba conocerse experiencialmente (¡como Yo hice!). La conciencia conceptual no era suficiente para vosotros. Así, ideé un plan. Es la idea más extraordinaria de todo el universo; y también la colaboración más espectacular. Digo “colaboración” porque todos vosotros estáis en esto conmigo.

Mi interpretación: 

ERES LA GRAN DIVINIDAD:
Hemos sido creados a imagen y semejanza del Padre, de El Todo, claro que no podemos crear universos como Él, pero ya en su tiempo lo hicimos, no como individualidad, sino como El Todo que somos, que al ser divididos en infinitas partículas, ahora somos El Uno.
Somos una trinidad, tal cual como lo es Dios. Materia, espíritu y alma.  Materia que son las entidades como tú, como el otro, como los otros y las otras cosas.  Todo lo que sea material.  Todos nosotros y todos ellos son seres vivientes.  Todos tienen una concepción, un nacimiento, una juventud, una vejez y una muerte.  El espíritu que es inmortal y cuya vejez se remonta a la edad del universo y el alma que es la acumulación (almacén y almanaque) de todo cuanto sea comprobado en la experiencia misma que tú has tenido.  Es la gran trilogía divina de tu presencia y esencia universal. Y así es que, pese a ti, eres el gran ser magnífico y divino, jamás creado.  Solo que te han dicho que eres alguien común, terrenal y, a veces, un pobrecillo, y te has creído tal cuento.   Eres un ser perfecto, solo que porque tienes algo más allá de la gran belleza del espíritu, el ego, y que el ego te hace conocer el alfa y el omega, entonces crees que eres menos que divino, que eres imperfecto.   Veamos un aspecto matemático, la transitividad: si el universo es perfecto y tú eres parte del universo, eso implica que tú eres perfecto. A->B^B->C, entonces, A->C.

LA COMPROBACIÓN DE LO YA CONOCIDO:
Otro análisis es el siguiente: La Nada en un principio tenía un conocimiento el cual no era único: Yo soy el que soy, porque sino no tuviera que transformarse y ser lo que ahora es.   El conocimiento de La Nada no puede ser 1, 2, 3, 4, etc., es decir un número finito, porque todo lo de La Nada es cero o infinito.  No puede ser nada porque entonces sería un elemento vacío, no creativo ni evolutivo.  Entonces todo esto implica que el conocimiento de La Nada desde un principio era infinito.  Pero, siendo yo, esa Nada, no me quedaría ni conformaría con la sabiduría nada más.  Me atrevería en virtud de mi esencia a comprobar dicha sabiduría.  Bueno! fue eso lo que hizo Dios. Lo que hiciste tu, lo que hicimos todos.  Comprobar nuestra infinita sabiduría.  Solo que Dios se dividió en infinitas partículas para poder experimentar las, también, infinitas posibilidades y potenciales que les eeran y son inherentes.  Y para comprobarlo, creó al universo infinito.


MSc. Elio Verde

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