jueves, 9 de abril de 2015

Análisis 1-1-17.- El pedir y la gratitud.

1-17.- Una situación sumamente delicada: el pedir. 

Neale: ¿Significa eso que no puedo pedir nada que desee? ¿Me estás diciendo que rezar por algo en realidad aleja ese algo de nosotros?

Esta es una pregunta que ha sido respondida a través de los siglos, y que ha sido respondida cada vez que se ha formulado. Pero no habéis escuchado la respuesta, o no queréis creerla.
Responderé de nuevo, con palabras de hoy, en un lenguaje actual, de la siguiente manera:
No tendréis lo que pedís, ni podéis tener nada de lo que queráis. Y ello porque vuestra propia petición es una afirmación de vuestra carencia, y al decir que queréis una cosa únicamente sirve para producir esa experiencia concreta - la carencia - en vuestra realidad."
Por lo tanto, la oración correcta no es nunca de súplica, sino de gratitud.
Cuando dais gracias a Dios por adelantado por aquello que habéis decidido experimentar en vuestra realidad, estáis efectivamente reconociendo que eso esta ahí... en efecto. La gratitud es, pues, la más poderosa afirmación dirigida a Dios; una afirmación a la que Yo habré contestado incluso antes de que me la formuléis.
Así pues, no supliquéis nunca. Antes bien, agradeced.



Mi interpretación: Ley 1-17.- Si suplicáis, pedís o deseas (algo externo) nada te será dado.  Más bien ordena dulcemente.

Esta ley se fundamenta en que “afuera no hay nada”.  Todo lo que hay es El Uno.


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